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| Pablo Miguez disputa el balón con Edison Flores. (Foto: Alex Ulloa) |
Este año el clásico del fútbol peruano no se vivió como épocas de antaño. Pues la violencia y el fanatismo, obligaron a las autoridades como la ONAGI a tomar medidas extremas en cuanto a la presencia de hinchas de ambos equipos.
La decisión que se tomó fue que cuando se disputaran dichos partidos, sólo asistan hinchas del club que juegue en condición de local. Una medida que quitó la esencia con la que se vive esta clase de partidos. Pero realmente esta medida es la más adecuada para así erradicar actos vandálicos y que en muchas ocasiones produjo algún muerto.
Se cumplió la ley y sin duda no fue lo mismo, pues la cifra de espectadores a los 2 encuentros disputados fue paupérrima. Si bien ambos equipos no han demostrado estar a la altura de luchar cosas importantes en el torneo peruano, es increíble que su gente no los acompañe en esta clase de partidos. ¿Será la violencia el factor fundamental? - Para muchos la respuesta es Sí, pues este domingo cuando se disputaba el partido en el remodelado Estadio Nacional, ubicado en la calle José Díaz. Kilómetros mas allá específicamente en el distrito de Surco, se enfrentaban hinchas de Alianza Lima y Universitario provocando disturbios en la calle. La policía y serenazgo tuvieron que erradicar con disparos al aire para así controlar este problema vandálico.
Este suceso no es el único que se produce cuando se enfrentan ambos equipos.
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| Foto: Alex Ulloa |
Hace 4 años falleció Walter Oyarce un joven hincha aliancista que se encontraba acompañando al equipo de sus amores, Alianza Lima.
Era una nueva edición del clásico y el escenario fue El Estadio Monumental de Ate, el partido lo ganó la U por 2 – 1 ante Alianza Lima, pero más allá del resultado lo que más quedó grabado fue que en plena transmisión de CMD se vio la espectacular caída del joven de una profundidad de 30 metros, lo que causó su muerte producto del impacto y de las múltiples fracturas que sufrió tras la caída.
Los causantes de este horrible acto fueron: David Sánchez Manrique Pancorvo alías el “Loco” David y José Luis Roque Alejos alias el “Cholo” Payet, quienes sin importarles nada lo lanzaron desde el palco a vista y paciencia de algunos espectadores que aún se encontraban en el recinto.
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| Walter Oyarce ( Foto Internet) |
Pero no sólo este hecho de muerte es producto de esta clase de partidos. Dos años antes una joven contadora llamada María Paola Vargas Ortiz (25 años), falleció cuando fue arrojada de una coaster en movimiento por unos barristas de Universitario de Deportes, luego de robarle una radio y 60 soles. El hecho quedó impugne y es por eso que para esta clase de partidos se trata de tomar las medidas de seguridad correspondiente.
Al margen de estos hechos nefastos, los clásicos son partidos intensos, disputados, sobre todo de mucha intensidad, donde la U saca a flote su garra y su temperamento para no perder. Mientras que Alianza apela a su juego vistoso, pícaro y siempre con jugadores de buen manejo del balón.
Por lo visto la decisión de la Oficina Nacional de Gobierno Interior (ONAGI) no fue lo mejor, pues quitó la magia de estos encuentros. La fiesta que se vive en las tribunas le da vida a esta clase de partidos. Claro está que la única manera de erradicar la violencia es teniendo una mejor educación, pues por más fanatismo que uno tenga no hay manera de usar la violencia contra el otro por el simple hecho que piense de una manera distinta a la tuya.
Otro factor por ejemplo para que vayan sólo 7968 espectadores a Matute es que muchas veces el hincha es solo resultadista y apoya cuando su equipo pelea títulos o se encuentra disputando cosas importantes.
La cifra refleja lo mismo para el hincha crema, pues en el Nacional sólo asistieron 14730 espectadores. Una cantidad realmente sorprendente para lo que las estadísticas reflejan la cantidad de hinchas que tienen ambos equipos.
En conclusión el fútbol es un espectáculo por todo lo que se vive dentro y fuera del campo de juego.
El fervor de los hinchas al celebrar un gol , los jugadores al ganar títulos o anotar goles importantes. Sólo debemos no ser tan irracionales, pues el fútbol ya no debe tener más muertes.